miércoles, 21 de enero de 2015

Consejos de convivencia matrimonial.


Durante estos días una joven muy apreciada se casa, aparte un amigo y una no mucho también anunciaron  sus inminentes bodas.
Esto me hizo reflexionar en que falle la primera vez y que me hace tan feliz y cómoda en mi segundo matrimonio, y a manera de mini guía elabore ésta lista:
Para ser feliz y no morir en el intento durante el matrimonio, consejos y datos que pueden o no serles útiles de una casada dos veces:
-No idealizar: El esperar que el matrimonio sea la culminación de sus sueños y que todo lo que les molestaba o incomodaba de su pareja desaparezca o se minimice simplemente por el hecho de ser una pareja casada no será de mucha ayuda, al contrario! La convivencia les demostrará a ambos que pueden existir infinidad de cosas nuevas que molesten del otro, dejar el baño mojado, la toalla en la cama, dejar loza sucia, etc. Si algo les molestaba de su pareja de antes, si no aprenden a congeniar con eso, el descubrir nuevos "detallitos" no será agradable.
Mejor aceptar cada diferencia y asumir que una misma/o no es un ser superior caído del cielo, y que tarde o temprano tu pareja deberá convivir con tus gases.
-Darse espacio: Si ya están casados no necesitan estar pegados como lapa, pueden compartir intereses en común, pero no esperar a que el otro quiera estar siempre contigo, ni asumir que porque tu optaste por quedarte en casa en vez de juntarte con amigos, tu pareja se sentirá alagada y te venerará esa tarde, y menos ofenderse si decide tomar una larga siesta en vez de ver una película contigo con las manitos entrelazadas. Ya están casados, insisto, o sea que ya tienen un proyecto de vida en común, y aunque es necesaria la comunicación eso no implica el tratarse como siameses.
-Priorizar a la pareja por sobre los hijos: El dejar de lado a la pareja con la llegada de hijos es un error común pero superable. Los hijos son un regalo del cielo,  inspiran infinito amor, pero hay que estar cocientes de que sólo son "prestados" ya que a cierta edad partirán del nido y te dejaran para descubrirte cara a cara con tu pareja, y si sólo te dedicaste a la paternidad, la relación estará resentida, y con peligro de no superar la nueva circunstancia de estar solos otra vez. Prevenir es mejor que lamentar, los hijos son inmensamente demandantes, en especial cuando son pequeños, luego son un poquito menos dependientes hasta que se van, pero es posible compaginar paternidad y romance, mantener la complicidad con tu pareja no sólo te hace más feliz, también te da seguridad durante la crianza y da una rica sensación de estabilidad, y así puedes lidiar mejor con las pequeñas grandes mañas y travesuras de un par de niños amantes del barro y la destrucción.
-Compartir pequeños momentos durante el día: Desayunar juntos siempre será más agradable que simplemente servirle al otro para luego desayunar con dos pequeños locos aficionados a lanzarse pan. En mi caso yo me quedo en casa con nuestros pequeños vikingos mientras mi esposo sale a trabajar, pero aunque también trabajara me daría el tiempo de estar en contacto durante el día, un whatsapp, una llamada al medio día simplemente para saber como está el otro son detallitos de cariño, eso sí las llamadas por problemas cotidianos no cuentan! Si los niños hacen algo mal, está bien contarle, pero si esa es la única comunicación que existe en el día, una lata! Todos merecemos que nos expresen cariño, mi marido me regala chocolatitos, o me etiqueta en noticias que el cree que puedan interesarme, y eso me demuestra que piensa en mi durante el día. En sus días libres el suele dormir siestas, yo no, pero igual me tiendo a su lado para compartir el momento, yo leo o veo televisión mientras el duerme acurrucado a mi lado. No hablamos, solo estamos juntos, y eso nos basta. Y nunca dejamos pasar un día sin decirnos que nos queremos, con palabras, un mensaje o un gesto.
-No guardar rencor: siempre existirán pequeños conflictos, discusiones sobre cosas cotidianas, con hijos es mayor la posibilidad de no estar 100% de acuerdo en algo, y es normal. Se puede discutir y clarificar las diferencias, pero para lograr acuerdos siempre tendremos que ceder en algo, tratar de imponer a la fuerza es lo peor, ya que genera aun más roces y nuevas discusiones futuras.
No siempre se gana, y se debe aprender a perder, si guardas rencor la relación se tornará tirante y se producirán más y más momentos incómodos, lo más sano es hablar, "me molesta tal y cual cosa por eso u esto otro", siempre será mejor que miradas de desdén y brazos en jarra.
En mi caso actual yo me comunico más oralmente y mi esposo gestualmente, pero congeniamos, casi siempre tras una discusión tratamos de relajar el ambiente, si estamos enojados tratamos de hacernos reír mutuamente, pero sin mofarnos de las frustraciones del otro, eso nunca sería gracioso, pero si poniendo en perspectiva lo tonto del enojo en general. A nosotros nos resulta, quizás a otros no, pero la idea es hacer lo posible para no guardar rencor después de una diferencia de ideas con la pareja.
-La familia solo somos NOSOTROS: Es algo que he visto en otras parejas y viví durante mi fallido primer matrimonio,  un detalle no menor el incluir a la familia de origen como parte no tan "decorativa" dentro de la familia recién formada. Está bien conservar lazos y cariños, pero hacerlos demasiado partícipes y opinantes de la nueva pareja es nefasto. Ir tres veces a la semana a la casa de una de las familias puede ser agradable una pequeña temporada, pero ir siempre tres veces a la semana es una real lata, ya que tu propia casa pasa a ser una extensión de esa familia y pierdes un poco de identidad como pareja, y sin querer dejas abierta la puerta para que esa familia opine hasta del más mínimo conflicto con tu pareja, y en masa o te den la razón o te aplasten. Por favor usted NO lo haga, su familia es usted, su pareja y los hijos si los hay, el resto son sólo parientes, no familia, parientes cercanos si quiere, pero no más que eso.
Espero que esta pequeña lista de consejos sea de ayuda, la base en mi propia experiencia y aunque es autorreferente a morir, está hecha con buena intención, y ojalá les sirva a los jóvenes que mencione al inicio, para que tengan material de lectura ligera al menos.
Advertencia: De todas formas dejo claro que esta mini guía no garantiza éxito matrimonial, eso depende de la dedicación de cada quien en tener una armoniosa relación, sólo son tips de ayuda, lo dejo claro para que después no me reclamen :P

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