
Siempre me he preguntado eso… cuanto tiempo se habrá sentido devastado por la soledad y desarraigo producto del abandono, cuando el Principito volvió a su planeta a cuidar de su rosa.
Abra repasado cada momento de su historia, de cómo conoció a ese niño de dorados risos y traje extraño..ese pequeño Principito que preguntaba tanto y contestaba poco o nada…abra paseado por los mismos senderos por los que caminaba con él, y visitara los campos de trigo que le recuerdan los cabellos dorados de su entrañable amigo…
Su dolor le abra causado que el pelaje se le opacara…abra cazado menos gallinas y hasta sido menos cuidadoso con los cazadores?? Quizás con los días fue mejorando, o desde siempre supo que no duraría… él es un animal salvaje, y aun domesticado su espíritu siempre fue libre…Quizás se dejo domesticar sabiendo que no duraría, que habría un fin abrupto a esa relación, pero aun así no pudo resistirse a ella, pero al mismo tiempo, inconscientemente, se protegía al no arriesgarse demasiado, el Principito no era de su especie, ni siquiera del mismo planeta… sufrió al separarse pero tal vez habría sufrido más siendo aun más domesticado… el amor duele, es sólo para valientes, que saben lo que arriesgan y lo que pueden perder, ¿Qué habrá pasado por la cabeza y el corazón del zorro?
Sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojo…sabias palabras del zorro, él siempre lo supo, su corazón vio lo valioso y noble del Principito, y a pesar de saber de antemano que sufriría, que no había futuro para esa sociedad, se arriesgo, se dejo domesticar, dejo que el Principito fuera parte importante de cada semana, él mismo se lo pidió “domestícame” y así, por un tiempo, sus semanas perdieron monotonía, se sentía dichoso al estar en compañía del Principito, reconocía sus pasos, eran música para él.. Cuando la hora en que sabía que se verían, su corazón saltaba de dicha, siendo feliz una hora antes ante la expectativa de ese encuentro…y ahora, aunque solo y salvaje otra vez, sonríe en su madriguera recordando, se asoma al campo de trigo, mira las estrellas por la noche preguntándose que tal estará esa persona tan especial, ¿se habrá reconciliado con su rosa? Aunque la separación fue dura y sumamente cruel, con el tiempo, que todo lo sana, la tristeza pasó a resignación, , la paz volvió a su alma, y conservo en su corazón lo bueno, la agradable sensación de haber sido domesticado, de apreciar tanto al Principito y saber que por un breve tiempo fue muy feliz con eso, y sin importar lo lejos que su amigo este ahora, siempre habrá una parte de él vivo en el alma del zorro, reconfortándolo y haciéndolo sonreír al pasar cerca del campo de trigo camino a cazar gallinas, todo tiene una razón, un porque, avece las cosas son breves e intensas, si no resultan dejan la experiencia, te enseña a cómo actuar más adelante… y aunque por un tiempo lo salvaje te llame otra vez, llegara el momento en que vuelvan a domesticarte, y esa vez quizás para siempre… toma lo que la vida te da, si el corazón se atreve, atrévete tu también, se valiente, ama y disfrútalo, si te va mal, siempre podrás sacar algo en limpio, y si no, sabrás lo que es la dicha…
Atte Karen.

